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Terapias Actuales de Intervención en Adicciones

En el siguiente artículo hablaremos sobre la rehabilitación y las terapias actuales de intervención en adicciones que en Fundación Libérate se emplean con total evidencia científica y abordaje profesional contemplando siempre el respeto por la humanidad de la persona que recibe tratamiento.

El contexto

Actualmente, en Colombia la problemática por consumo de sustancias psicoactivas se considera una situación crítica de salud pública. Esto se debe a que existe un aumento sistemático en dicha problemática y esta tiene repercusiones tanto en las áreas de ajuste del sujeto que las consume, como a nivel de salud pública y problemáticas sociales.

Según el reporte del DANE de la Encuesta Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas (ENCSPA) realizada en el 2019, la prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas ilegales, según sexo y rangos de edad en una población de 12 a 65 años es de un 14% para hombres y 5,6 % para mujeres, en donde existe una prevalencia del 4,3% para las edades de 12 a 17 años, un 15% entre los 18 a 24 años, un 13,8% entre los 25 a 34 años, un 9,6% entre los 35 a 44 años y finalmente un 6,3% entre los 45 a 65 años.

Avances terapéuticos

Con las adicciones han surgido diversas técnicas que buscan contribuir a la mejora de la calidad de vida de pacientes con esta problemática. Inicialmente, Sofuoglu, DeVito, Waters & Carroll (2013), establecen abordar el consumo de sustancias psicoactivas desde tratamientos farmacológicos, todos ellos con supervisión médica.

Del mismo modo, existe la terapia cognitivo-conductual (TCC), la cual proporciona estrategias de afrontamiento a los pacientes y, a su vez, fortalece el control ejecutivo sobre las conductas (McHugh, Hearon y Otto, 2010).

Sin embargo, es importante aclarar que las nuevas habilidades cognitivas otorgadas en el aprendizaje, la práctica y la implementación del tratamiento son complejas, y requieren que los pacientes puedan aceptar y comprender la orientación del terapeuta, para luego recordar e implementar estas nuevas habilidades en situaciones difíciles. (Sofuoglu, DeVito, Waters & Carroll, 2013).

Otro grupo de estrategias que se pueden implementar desde la TCC es el Entrenamiento Cognitivo General, el cual es una práctica repetida de tareas cognitivas que involucran memoria, resolución de problemas, inhibición de respuesta, construcción y percepción visual, rastreo visual y habilidades de discriminación durante varias horas a la semana durante varios meses y así hacer uso de contingencias que contribuyan en el proceso (Sofuoglu, DeVito, Waters & Carroll, 2013). No obstante, este es complemento de la TCC.

Posteriormente, se describe como alternativa para el manejo de adicción el Reentrenamiento atencional y modificación del sesgo cognitivo, es decir, una intervención cognitivo-conductual que apunta especialmente a procesos automáticos o implícitos en las adicciones como el sesgo de atención y el sesgo de enfoque (Schoenmaker et al., 2010).

Finalmente, una técnica de intervención efectiva en esta problemática es la Terapia Familiar Multidimensional (MDFT), pues se ha encontrado que entre los principales factores de riesgo que pueden presentarse, se destacan:

  • Una red de apoyo familiar inexistente
  • La negativa de la familia a involucrarse en el proceso de tratamiento y rehabilitación
  • Problemas de adicción o trastornos mentales en miembros de la familia
  • La negativa del entorno social para aceptar las fases de recuperación del paciente con problemas de consumo y adicción a las drogas

Por ello, se hace necesario intervenir a la red de apoyo, esto se hace a través de tres fases.

En la primera fase se involucra al joven y la familia, y para ello se formulan alianzas terapéuticas, al mismo tiempo que se realizan intervenciones individuales a los integrantes. del sistema familiar, los que participan en la terapia.

La segunda fase se centra en incrementar la mejora del comportamiento prosocial, las redes sociales y el comportamiento antidrogas, reduciendo así el consumo de drogas durante el tratamiento.

La tercera fase tiende a hacer que los cambios se mantengan (Molina, Mazo & Chacón, 2020). Las intervenciones con MDFT muestran mejores resultados en la reducción de problemas de consumo y comportamiento, mejoran la dinámica familiar y reducen la adherencia a los grupos de pares consumidores.

La intervención psicológica, familiar y el adecuado tratamiento de psicofármacos serán las indicaciones más eficaces para cambiar la conducta adictiva de los pacientes. Es importante tener en cuenta las diferencias en los perfiles de los pacientes y las diferentes tecnologías e intervenciones con efectividad empírica ya que estas determinarán un plan de tratamiento personalizado en función de las necesidades de cada paciente.

Por: Lina Ayala - Profesional en Formación en Fundación Libérate 

Referencias

McHugh, R. K., Hearon, B. A., & Otto, M. W. (2010). Cognitive behavioral therapy for substance use disorders. Psychiatric Clinics, 33(3), 511-525.

Molina, D. Y. P., Mazo, D. P. T., & Chacón, J. V. (2020). Consumo de sustancias psicoactivas desde la perspectiva de la terapia familiar. Poiésis, (39), 53-74.

Schoenmakers, T. M., de Bruin, M., Lux, I. F., Goertz, A. G., Van Kerkhof, D. H., & Wiers, R. W. (2010). Clinical effectiveness of attentional bias modification training in abstinent alcoholic patients. Drug and alcohol dependence, 109(1-3), 30-36.

Sofuoglu, M., DeVito, E. E., Waters, A. J., & Carroll, K. M. (2013). Cognitive enhancement as a treatment for drug addictions. Neuropharmacology, 64, 452-463.

 

 

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